martes, 11 de marzo de 2008

La Palmilla Semanario









Queremos que formes parte de una comunidad que siente, piensa y cree en las mismas inquietudes que tú. Para generar cambios que sean duraderos y se puedan ver es necesario que todos los que están involucrados participen, de lo contrario, solo unos pocos serán lo beneficiados: los mismos de siempre. Te preguntaras si es así para qué participar. Es necesario detenerse a pensar que esos que siempre salen favorecidos, tal vez lo sean por que han demostrado un interés que tu no tenías, en ese caso el único responsable es aquel que no demostró interés. No puedes dejar en manos de otros tus responsabilidades o tu derecho a intervenir tu espacio. Es necesario estar integrado, de esta manera sentirás que lo que existe a tu alrededor no es malo.
Ser participativo es sano, ayuda a crear mejor las cosas y son estas las que finalmente reciben un valor diferente. Un ejemplo: la mayoría de nosotros conoce la Plaza La Palmilla, un espacio que está en un franco abandono. Una plaza no se conforma de unas mesas de pin pon, una manifestación de arte sin sentido, un poco de pasto, unos asientos a mal traer y unas luminarias que atraen por las noches a delincuentes en vez de atraer a la familia. Por el contrario una plaza tiene que representar el espíritu de la comunidad que la rodea.
Según la Enciclopedia Wikipedia: Las plazas son el centro por excelencia de la vida urbana. En ellas se concentran gran cantidad de actividades sociales, comerciales y culturales. Las funciones simbólicas, tanto políticas como religiosas son de gran importancia en estos espacios, siendo elegidas para la celebración de coronaciones, ejecuciones, manifestaciones, procesiones, canonizaciones... A menudo son elegidas para levantar en ellas monumentos conmemorativos o estatuas, ya que son espacios singulares y adecuados para los mecanismos de mantenimiento de la memoria histórica. Además, al ser lugares de encuentro, albergan actividades lúdicas y festivas: fiestas, juegos, espectáculos, deportes, mercadillos o cualquier acto público imaginable. La función económica (plaza de mercado) responde a la vitalidad de las transacciones espontáneas, pero también las hacen ser objeto de especial atención y control por los poderes públicos.
Desde los orígenes la plaza ha constituido un órgano biológico de la ciudad, incorporado a la vida de la comunidad como su espacio más convocante. Desde que en la prehistoria, las chozas de la tribu se agruparon en círculo, el espacio central empezó a cumplir la función de escenario de la vida comunitaria. Mucho después se incorporaba a la plaza una actividad principal, el mercado. Sus símbolos fueron la fuente de agua, y el monumento. La plaza funcionó, siempre como patio urbano y atrio de los edificios más representativos de la comunidad.
Si tomamos en cuenta esto, nuestra Plaza La Palmilla, vendría siendo un pedazo de tierra con árboles. Es una falta de respeto a la memoria histórica de La Palmilla que la plaza no representela importancia que debe tener en esta memoria.La cosa sería diferente si todos participáramos y nos preocupáramos de hacer de nuestro barrio un lugar más seguro y más agradable para vivir.
La Palmilla Semanario va a ser un diario de distribución gratuita en donde todos los que deseen podrán participar ya sea en el papel o en línea.Te invitamos a opinar sobre éste tema y los demás que vayan apareciendo. Tu opinión nos ayudará a cambiar o mejorar muchas cosas.
Escribe tu opinión debajo y la publicaremos.
Se Busca
Si lo tuyo es opinar y que te escuchen.
Si lo tuyo era tratar de escuchar más allá de lo posible.
Si lo tuyo era hablar hasta caer exhausto.
Si lo tuyo eran temas que nadie más hablaba.
Si lo tuyo era ser el más famoso de tu curso.
Si lo tuyo era ser la reina de primavera.
Si lo tuyo era ser Rock Star.
Si lo tuyo era Compartir tu fé.
Si lo tuyo era conseguir un autográfo de algún extraterrestre
Te necesitamos
Necesitamos redactores, fotografos y todo aquel que quiera colaborar en éste diario.
Si te interesa escribe a: lapalmillasemanario@gmail.com

Quiero mi Barrio






¿Qué es “Quiero Mi Barrio”?


Es un programa que el gobierno ha implementado a través del ministerio de vivienda y urbanismo y consiste en:


El Programa tiene como objetivo general el mejoramiento de la calidad de vida en barrios deteriorados, a través de políticas combinadas que mejoren el entorno urbano y promuevan el fortalecimiento de la participación social.

El Programa busca generar un modelo de regeneración urbana que logre combinar varios criterios: integralidad de la intervención, intersectorialidad y sinergia con la red de instituciones públicas y privadas existentes en el territorio. Es un programa participativo que incorpora a los vecinos como actores relevantes en el proceso de regeneración del barrio. Todo esto hace de este, un programa innovador en la aplicación de políticas públicas de responsabilidad compartida con la comunidad.


Tres fueron los criterios utilizados para la selección de los barrios:

En primer lugar , los mencionados en la medida número 30 del programa de Gobierno, que dio origen a este programa: Valparaíso, Concepción, San Pedro de la Paz, Estación Central, Lo Espejo y Puente Alto.
En segundo lugar , y con la finalidad de complementar la medida número 31 del programa de Gobierno, que busca revitalizar las ciudades puerto: San Antonio, Talcahuano, Coronel y Valparaíso.


Como tercer criterio , se tomaron aquellas comunas con más de 70.000 habitantes o aquellas que forman parte de ciudades conurbadas de 100 mil y más habitantes, que cumplieran con la condición de presentar más de un 10% de personas pobres habitando en ellas, y a lo menos escoger una comuna por región. Este proceso fue liderado por el Intendente de cada Región.

Los barrios seleccionados presentaron las siguientes características:


Condiciones de deterioro urbano entendido como déficit de infraestructura, equipamiento, imagen ambiental degradada y/o con problemas de conectividad o integración vial, y vulnerabilidad social concebida como concentración de situaciones de rezago escolar, jóvenes que no estudian ni trabajan, madres adolescentes, mujeres solas jefas de hogar, adultos mayores en situación de riesgo y desempleo, entre otros. Asimismo, se consideró la capacidad local instalada en los barrios, en cuanto a presencia de instituciones, recursos humanos o financieros, existencia de organizaciones sociales, y voluntad política para trabajar con el Programa; cartera de proyectos en curso o programada tanto sectorial como de otras instituciones públicas y privadas, y la identificación de sinergias con otros proyectos estratégicos regionales.

El Programa contempla la intervención en dos tipos de barrios: barrios críticos caracterizados por una alta concentración de deterioro urbano y vulnerabilidad social, presentan déficit de infraestructura u otros déficit de escala mayor, puede requerir modificaciones del espacio construido (10% del programa), y, barrios vulnerables caracterizados por la desvalorización, deterioro urbano significativo y vulnerabilidad social, presentan algún déficit o necesidad de mejoramiento en escala menor del espacio público, equipamiento o fachadas (90% del programa).


El SEREMI de Vivienda y Urbanismo es el responsable del Programa en cada Región, para lo cual se conformó un equipo regional multidisciplinario que es el encargado de la gestión, control y seguimiento de la implementación del programa. El programa tiene 3 fases organizadas alrededor de la elaboración y cumplimiento de un contrato de barrio, que fija las obras e iniciativas sociales que permiten el mejoramiento del barrio, el que es firmado por la comunidad a través de un consejo vecinal de desarrollo y el Minvu.

Fase 0: Instalación del Programa Quiero mi Barrio.


Fase 1: Elaboración de Contrato de Barrio: En esta fase se identifican y sensibiliza a los vecinos para el desarrollo del Programa. Se realiza un diagnóstico técnico que sirva de base para la definición de los proyectos urbanos, y un diagnóstico compartido o auto diagnóstico, a través de talleres comunitarios, que prioricen las iniciativas Plan de Intervención Integral en el Barrio. Esta fase culmina con la firma del Contrato de Barrio, suscrito por SEREMI V y U, actores locales y vecinos, y, con la constitución de un Consejo Vecinal que deberá cumplir un rol protagónico en la ejecución del Plan de Intervención Integral y que firma por parte de la comunidad el compromiso del contrato.

Fase 2: Ejecución de Contrato de Barrio: Esta es la fase de implementación del Plan de Intervención Integral en el Barrio a través del Contrato de Barrio suscrito. Contempla tanto la ejecución de obras, como el desarrollo de acciones que estimulen la instalación de capacidades sociales y comunitarias en el barrio. Se identifican en este plan de intervención proyectos ejecutados directamente por la comunidad, proyectos encauzados a programas MINVU y de otras instituciones, y proyectos de ejecución directa del Programa Quiero mi Barrio. Esta fase incorpora tareas de seguimiento, monitoreo y control de la ejecución del Plan de Intervención Integral.


Fase 3: Evaluación y Cierre: Esta fase incluye la realización de una evaluación del proceso y resultados, el cierre del Contrato de Barrio, la proyección del Consejo Vecinal, la sistematización y difusión de la experiencia. Así como una agenda 2 que contemple acciones que el programa no alcanzó a cubrir y que el consejo vecinal de desarrollo puede gestionar para su barrio.


Texto extraído de la página del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.


Te invitamos a que nos des tu opinión del tema
Sede del Programa Quiero Mi Barrio
Pedro Fontova N° 5054, 2° Piso
Fono: 6249060

Generando Espacios